En Hechos 11 vemos el maravilloso ejemplo de un trabajo misionero, en donde se involucraron varios hermanos en la predicación del evangelio, permitiendo el Señor una hermosa plantación que se conocería como la iglesia en Antioquía. Allí muchos creyeron, convirtiéndose en discípulos del Señor. Y es justo en Antioquía, que por primera vez se les llama, a los discípulos del Señor, cristianos.